El hospital Maximiliano Peralta Jiménez realizó con éxito un procedimiento quirúrgico de alta complejidad para atender un caso de acretismo placentario, una condición poco frecuente que puede poner en riesgo la vida de la madre y el bebé.
El acretismo placentario ocurre cuando la placenta se adhiere de forma anormal al útero y puede extenderse a otros órganos, lo que incrementa el riesgo de hemorragias severas si no se detecta a tiempo.
La intervención se llevó a cabo el 19 de marzo y requirió la participación de un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en ginecología y obstetricia, anestesia, neonatología, urología y cirugía vascular periférica; además de personal de enfermería, laboratorio, farmacia y radiología.
Gracias a esta coordinación, se logró preservar la vida de ambos sin complicaciones. Actualmente, la familia ya se encuentra en su hogar.
La doctora Claudia Fisher Gutiérrez, ginecobstetra del hospital, explicó que el caso fue diagnosticado durante el control prenatal de una mujer joven vecina de Taras de Cartago, quien presentaba sospechas de placenta previa total asociada a esta condición. Tras estudios complementarios, se confirmó el diagnóstico y se planificó su abordaje.
“Cuando hay profundidad en la placenta, hay que ver hasta dónde se extiende, porque muchas veces puede alcanzar la vejiga y otros órganos adyacentes, comprometiendo la salud de la mujer y su hijo o hija. De no identificarse a tiempo, podría haber implicado una cirugía de emergencia con sangrados profusos y complicaciones innecesarias para ambos. De ahí la importancia de evitar el trabajo de parto y hacer una labor coordinada, con los expertos de las áreas involucradas”, explicó la especialista.
Por su parte, la doctora María José Paniagua, también especialista en ginecobstetricia, indicó que este tipo de casos requiere alta precisión y coordinación. Añadió que, según experiencia, este sería el segundo caso de este tipo resuelto con éxito en este hospital en aproximadamente 20 años.
Tras la cirugía, la paciente permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos de forma preventiva, donde se mantuvo estable. Posteriormente, fue dada de alta gracias a su evolución favorable.
El doctor Ruddy Canales Vargas, jefe de la sección de cirugía, destacó la participación de distintas especialidades durante el procedimiento.
“Hubo participación de urología y vascular periférico, dos especialidades de la sección de cirugía, que al igual que del resto de especialidades, eran vitales. El rol de los especialistas en urología era salvaguardar las vías urinarias de la madre para evitar complicaciones posteriores, y el de vascular periférico era detener la circulación del útero, para que los ginecólogos y neonatólogos hicieran su trabajo, que consistía en la extracción del bebé y del útero. El médico culminó diciendo “Al igual que en todos los casos, lo que más me motiva es que tanto la madre como el hijo salieron muy bien de todo y pudieron irse a casa”.
Por su parte, la paciente, Pamela Montoya, recordó que al inicio la noticia generó preocupación en su familia. “Nos habían hablado de que era algo complejo, pero todo salió perfecto y damos gracias a Dios y al hospital”. Recordó, entre risas, que su hijo era muy perezoso al comer.
El recién nacido permaneció internado durante dos semanas adicionales para ganar peso y posteriormente fue dado de alta.
El esposo de la paciente, Roberto Carlos Nájera, también compartió su experiencia durante el proceso.
“No tuve paz, estuve inquieto y por dicha llegaban los doctores y nos daban bonitas respuestas, y uno se emociona. Gracias a Dios todo salió bien el equipo ha sido excelente, médicos, enfermeras. Todos han tratado muy bien y eso nos permitió salir adelante”.
La directora del hospital, doctora Krisia Díaz Valverde, señaló que este resultado refleja la capacidad técnica y humana del personal de este establecimiento de salud.
“Es un orgullo tener profesionales tan calificados, que todos los días se enfrentan a retos y que abordan a las personas con sus conocimientos y experiencia, pero además con dedicación y compañerismo, buscando siempre la excelencia y lo mejor para sus pacientes".
Aunque el acretismo placentario no es frecuente, su incidencia ha aumentado a nivel mundial, en parte asociado al incremento de cesáreas, según la Organización Mundial de la Salud.



